Introduction
Los polvos metálicos se utilizan ampliamente en aplicaciones como impresión, pintura, metalurgia de polvos, fabricación aditiva y recubrimientos superficiales. Las características del polvo base determinan el rendimiento del producto final en cada aplicación. Para garantizar una fabricación repetible de piezas metálicas, los polvos deben presentar propiedades consistentes. Por ello, es fundamental medir con precisión el tamaño y la forma de las partículas metálicas.
1. Forma de Partículas
La forma de las partículas influye en el empaquetamiento del polvo, su fluidez y, de manera indirecta, en la sinterización de los compactos obtenidos a partir de estos materiales.
2. Tamaño de Partículas y Distribución del Tamaño
El tamaño de las partículas y su distribución son indicadores clave para certificar y controlar la calidad de los polvos metálicos tanto antes de su uso como durante su reciclaje.
Además, las propiedades del polvo (densidad aparente, fluidez, área superficial y compresibilidad), así como sus aplicaciones potenciales, también se ven afectadas por estas características. Por lo tanto, es necesario analizarlas y comprenderlas adecuadamente.









